sábado, 13 de mayo de 2017

Hace 10 años

Hace 10 años, cuando empezó el auge de los blogs, viendo que Guillermo tenía uno y Blogger me permitía crear y manejar mi propio blog con mucha facilidad, me lancé a esta aventura, porque escribir un blog tal y como yo me lo planteé, es una aventura y como tal la vivo; las sensaciones que me genera el tener un blog son múltiples: me entretiene, me “obliga” a adquirir conocimientos tanto para crear las entradas como para publicarlas, pero sobretodo me divierte.
A lo largo de todos estos años, he publicado 207 entradas, he tenido más de 70.000 visitas; la entrada más vista ha sido Bart Simpson mola, la publiqué en enero de 2013, ha tenido 9.500 visitas (no es de las que estoy más satisfecha, una de mis favoritas la publiqué ese mismo año, el día 11 de septiembre, trataba de Samuel Plimsoll, pero esto es lo que tiene este mundo de los blogs). Últimamente el ritmo de mis publicaciones ha disminuido y yo misma no entiendo los motivos, se supone que tengo más tiempo ahora que estoy jubilada.
En estos años he visto desaparecer algunos blogs que seguía, algunos creados después del mío, y me da la sensación de que cuando se empieza un blog se hace con ilusión, pero sin pensar en el compromiso que se adquiere con los lectores del blog y con uno mismo. Creo que si mi blog hubiera sido temático, hoy no estaría escribiendo. Cuento mis cosas. Mantener un blog es una responsabilidad, es un trabajo pero no me pesa, lo paso bien, me da muchas satisfacciones, cuando los lectores reconocen el esfuerzo de su creación es estupendo, pero si sigo con él es ante todo porque me divierte, por estoy aquí con vosotros, mis queridos lectores, a los que estoy muy agradecida, si no fuera por vosotros, esto seria como predicar en el desierto.
Para terminar, os voy a contar una anécdota que se cuenta de Charles Lutwidge Dodgson, tranquilos, todos lo conocéis, es Lewis Carroll. A la reina Victoria de Inglaterra que tenía una hija llamada Alicia, Lewis Carroll le regaló un ejemplar de su famoso libro Alicia en el País de las Maravillas. La reina tras la lectura del cuento, quedó gratamente sorprendida y asombrada por la desbordante imaginación del relato. Escribió a Carroll pidiéndole que le hiciera llegar el resto de su obra. Días después la reina recibió los libros y su sorpresa fue mayúscula, eran libros de trigonometría, álgebra, geometría y ajedrez. Obviamente, la reina desconocía la increíble personalidad de Carroll.
¿Por qué os cuento esto? Creo que algunos no sabéis quien soy y tal vez os debo aunque sea diez años tarde, una somera presentación, pero más vale tarde que nunca. Soy una mujer, de 66 años, católica, ahora felizmente jubilada después de más de 40 años trabajando muy a gusto como médico en el Hospital Clínico de Valencia. Soy la mayor de 10 hermanos, criados en el seno de una familia estupenda, mi madre era una persona excepcional, médico como mi padre, culta y prudente. Estoy casada “solo” 42 años, con el mismo marido y tengo una hija maravillosa y dos nietos encantadores. Amigos, pocos pero son los mejores.
Aficiones... muchas: viajar, leer, la fotografía, la música, las labores y en general todas las manualidades, la jardinería… y a pesar de ser muy activa, nunca he tenido ociofobia. Quiero creer que en “mi ventana” de Johari, las áreas ciega y desconocida son pequeñas y el área libre es la más extensa.
Los que me conocéis no sé si estaréis de acuerdo.
Por hoy voy a terminar, no quería dejar de escribir algo en el día del cumpleaños del blog como he hecho siempre.
Me gustaría que a estos 10 años de blog, le sigan muchos más y quiero daros las gracias a vosotros, los seguidores conocidos y desconocidos, todos importantes para mí, gracias a todos por acompañarme en esta aventura. 

* Calopteryx haemorrhoidalis, en Montanejos.
** Costa de Croyde, North Devon.
*** Dartmoor National Park.
**** Los Alpes
**** Ventana en el claustro del convento de Santo Domingo. 

miércoles, 1 de marzo de 2017

El Gruffalo

Paseaba por la arboleda que hay cerca de Rock Cottage, solo oía el crujir de la hojarasca a mis pasos, de pronto apareció ante mí un ratoncito, que lejos de salir corriendo, ante mi sorpresa, me preguntó que hacía yo por allí. Le dije que pasaba unos días en Hiscott para estar con mis nietos; me preguntó como se llamaban y le dije que Daniel y Samuel; dijo que conocía muy bien a Daniel pero aún no conocía a Samuel. Comentó que muchas veces había estado en el jardín de Rock Cottage viendo jugar y reír a Daniel y disfrutando de la tranquilidad de tan hermoso lugar. Se me ocurrió invitarle a venir conmigo para que conociera a Samuel y estuviera un rato con Daniel. Prometió venir la tarde siguiente, pero me advirtió que los niños no lo verían.
-     Daniel – dijo el ratón -  cree que vivo en un bosque lejos de aquí. Yo vine a Hiscott buscando una vida tranquila, sin sobresaltos.
Me llamó la atención que eso me dijera un ratoncito que me había parecido muy valiente al salir a mi encuentro. Al verme asombrada me dijo:
-         Aunque nadie conoce mi nombre, yo soy el protagonista de un cuento que escribió, en 1999, Julia Donaldson e ilustró Axel Scheffler. El libro que cuenta mi historia está escrito en versos rimados; ha recibido numerosos galardones, en el año 2000 fue el libro ilustrado más vendido del Reino Unido. Ha sido traducido a más de 50 idiomas y adaptado al cine y al teatro. Pregúntale a Daniel, él me conoce bien, le han leído el libro muchas veces al ir a dormir, ha visto la película y soy su héroe favorito.

El ratoncito no dejaba de asombrarme y le pedí que me contara su historia. Me dijo que había vivido en un bosque lleno de peligros. Un día paseando se encontró sucesivamente con un zorro, un búho y una serpiente. Cada uno de estos animales, con la intención de atraparlo, lo invitaron a comer en su casa. Pero haciendo uso de su astucia, logró salir de esta situación. Rechazó la oferta diciendo que tenía planes para cenar con un amigo, el Gruffalo, un ser monstruoso cuya comida favorita era el animal que en ese momento trataba de evitar. Asustado de que el Gruffalo pudiera comerlo, cada animal huyó.
Creyendo que el Gruffalo era ficticio, fruto de su fantasía, siguió su paseo muy ufano, gracias a su ingenio y astucia, había escapado de una situación muy peliaguda.
De pronto quedó completamente sorprendido al encontrarse con un Gruffalo real, con todas las características aterradoras que pensaba que él había inventado. El Gruffalo amenazó con comérselo, pero de nuevo fue astuto: le dijo al Gruffalo que él, pequeño ratón, a pesar de su frágil apariencia, era el animal más temible del bosque. Riéndose, el Gruffalo aceptó seguirle mientras demostraba el miedo que infundía. Los dos caminaron por el bosque, encontrando a su vez a los animales que anteriormente lo habían amenazado. Cada uno quedó aterrorizado por la visión de la pareja y de nuevo salieron huyendo. El Gruffalo estaba a cada momento más impresionado por el aparente respeto que imponía el ratón. Aprovechando esta circunstancia, amenazó con comerse al Gruffalo y este salió corriendo todo asustado.

Aunque se libró del Gruffalo decidió vivir tranquilo, al ver la aldea de Hiscott, pensó que era el lugar ideal para instalar su hogar, cerca de donde yo lo había encontrado.
Quedé verdaderamente impresionada, el ratón a pesar de ser pequeño y no poder defenderse por la fuerza, había utilizado su ingenio para resolver situaciones muy peligrosas.
Me despedí de él hasta el día siguiente, pero me dijo que para mí tampoco iba a ser visible.

Aunque no vuelva a verlo, me gusta pensar que está cerca de Daniel y Samuel. 

martes, 24 de enero de 2017

El Cream tea

El tea time u hora del té, es un hábito británico que generalmente todos conocemos. Pero el cream tea no es tan conocido y con este post quiero que  lo conozcáis, es delicioso.

En 1662 el rey Carlos II contrajo matrimonio con Catalina de Braganza, esta princesa portuguesa fue la que puso  de moda tomar té en la corte británica. Pero es a principios del siglo XIX cuando se generaliza la costumbre de la hora del té, esta hábito se atribuye  a la duquesa de Bedford pero no voy a profundizar más en ello, hoy me interesa el cream tea y su historia.

El cream tea, Devonshire tea o Cornish cream tea es un "Afternoon Tea",  compuesto sólo por el té y scones untados con clotted cream (crema coagulada) y mermelada.
La historia del cream tea se remonta al siglo X, parece que se lo debemos a los monjes de la abadía de Tavistock . La abadía benedictina de Tavistock, ya citada en este blog, fue fundada en 961 por Ordgar, sufrió el saqueo de los vikingos e hizo falta mucho trabajo para su restauración, la tarea fue emprendida por Ordulf, conde de Devon, hijo de Ordgar.
Ordulf fue ayudado por los trabajadores locales, y para recompensarlos, los monjes les daban el té con pan, clotted cream y mermelada de fresa. Y así nació el cream tea de Devon.
El crean tea es una institución británica, pero sobretodo en el Suroeste, particularmente en Devon y Cornwall.  Entre el Devonshire tea y el Cornish cream tea hay algunas diferencias.  La única cosa en la  que los amantes del cream tea de Devon y Cornwall están de acuerdo, es en el uso de clotted cream.
El clotted cream es una especie de  nata espesa obtenida calentando lentamente la leche y luego dejando que se enfríe subiendo a la parte superior en grumos coagulados. No hay nada comparable en el mercado español, tiene un 60% de materia grasa, es un producto fresco y tiene denominación de origen.
Hay una sutil diferencia entre el cream tea de Devon y el cream tea de Cornwall que parece insalvable: ¿qué pones en tu scone primero, la mermelada o el clotted cream? La respuesta es: ¡depende de donde lo comas!,  si estás en Devon, partes el scone,  aún templado  y pones primero clotted cream seguido de la mermelada. En Cornwall sin embargo se pone primero la mermelada y luego el clotted cream.

Mi cream tea favorito es con té Earl Grey, scones hechos en casa, clotted cream y mermelada de fresa de la granja de Harracott y lo tomo en North Devon como en Devon, primero pongo clotted cream y luego la mermelada.

* un té
**  aquí tomé mi primer cream tea
*** la sutil diferencia
****  como fue el primero, aún no sabíamos que en Devon la mermelada iba sobre el clotted cream.
***** Cream tea en el Durrants Hotel de Bideford.
-La abadía de Tavistock no solo fue la cuna del cream te, también allí nació la sidra inglesa. Desafortunadamente, la abadía fue destruida tras  la orden del rey Enrique VIII de "disolución de los monasterios" en 1539. Algunos restos se pueden ver en el centro de la ciudad.
En esta bonita ciudad nació Sir Francis Drake.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Cuento para Navidad

Si, si,  no me he equivocado de preposición, “para es para” y no “de”.
Os voy a contar un relato que los Hermanos Grimm publicaron en 1819, en un libro de cuentos de hadas.
Es un relato que aunque no es de temática navideña, es tradicional leerlo por estas fechas en Alemania.
La rica tradición de literatura navideña fue iniciada por Washington Irving con su relato Old Christmas, publicado en 1820. En este cuento, Irving plasma con tono nostálgico y gran sentido del humor, la tradición de las celebraciones navideñas en la Inglaterra del siglo XIX, localizadas en una casa de la campiña. El relato está adornado por numerosas ilustraciones victorianas de Randolph Caldecott. Y seguro que fue una de las fuentes en las que Dickens se inspiró, para escribir A Christmas Carol, el más popular de los relatos de Navidad, traducido en español como Cuento de Navidad.  (Ahora si es “de” y no “para”, la preposición que corresponde).
La novela corta escrita por Charles Dickens, fue publicada originalmente por Chapman & Hall el 19 de diciembre de 1843. Todos conocemos la historia de Ebenezer Scrooge, un personaje tacaño y malhumorado que odia la Navidad. En mi opinión, la obra de Dickens, desempeñó un papel fundamental en el resurgimiento, en el mundo anglosajón, de un espíritu navideño que la reforma protestante y los puritanos habían reprobado. Tras la publicación de este cuento, la Navidad pasó a ser una fiesta más familiar que religiosa; una fiesta que invita a la generosidad, a la amistad, a la hospitalidad y a la alegría.
Pero voy a dejar ya esta introducción y voy a contar el cuento:

Los táleros de las estrellas

“Érase una vez una niña a la que se le habían muerto el padre y la madre, y era tan pobre que ya no tenía siquiera una casa en la que vivir ni una cuna en la que dormir, ni ninguna otra cosa más que la ropa que llevaba puesta y un pedacito de pan en la mano que le había dado un corazón compasivo. Pero era buena y piadosa. Y, como todo el mundo la había abandonado, echó a andar hacia el campo confiando en Dios. Entonces se encontró con un hombre pobre que le dijo:
—¡Ay! Dame algo de comer, que tengo mucha hambre.
Ella le dio todo el pedacito de pan y dijo:
—Que Dios te lo bendiga —y continuó su camino.
Entonces llegó un niño lloriqueando y le dijo:
—Tengo mucho frío en la cabeza, dame algo con que cubrirme.
Ella se quitó el gorro y se lo dio. Y no había dado más que unos pasitos cuando se le acercó otro niño que no tenía camisa y se estaba helando; entonces ella le dio la suya, y aún más, otro le pidió la saya y ella también se la dio. Finalmente llegó a un bosque y ya se había hecho de noche, entonces llegó otro y le pidió una muda, y la buena niña pensó: «La noche está oscura, no te ve nadie, seguro que puedes darle tu muda», y se la quitó y también se la dio. Y estando así, sin tener ya nada más, de repente empezaron a caer estrellas del cielo, y eran un montón de táleros, macizos y relucientes, y, aunque había dado hasta su muda, tenía una nueva, y era del lino más fino. Entonces recogió los táleros y fue rica el resto de su vida.”

A todos los que habéis llegado hasta aquí os deseo 


* Ilustración de “Old Christmas”. Randolph Caldecott.
** Ilustración de “A Carol Christmas”. Mr. Fezziwig’s Ball de John Leech.
*** Ilustración de “Die Sterntaler” de Viktor Paul Mohn

Notas: 
- La novela de Washington Irving "Vieja Navidad" ha sido publicada en español por primera vez, por la editorial sevillana El Paseo hace unos días.

- Cuando leí por primera vez la palabra tálero, antes de imaginar que podía significar por el contexto, y recordando las enseñanzas de mi madre, acudí al diccionario de la RAE y tálero con tilde se refiere a:  
- 1. m..Antigua moneda alemana de plata.
Si se busca talero (sin tilde) pone:
- 1. m. Arg., Bol., Chile, Par. y Ur. Rebenque corto y grueso, con cabo de tala u otra madera dura y lonja corta.
Y como no conocía la palabra rebenque, seguí consultando y rebenque es:
- 1. m. Látigo de cuero o cáñamo embreado, con el cual se castigaba a los galeotes.
- 2. m. Mar. Cuerda o cabo cortos.
- 3. m. Arg., Bol., Chile, Ec., Par., Perú, Ur. y Ven. Látigo recio de jinete.
Y seguí investigando y supe a que se refería tala y lonja, pero no os lo voy a contar, consultad el diccionario de la RAE, es una ejercicio estupendo.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Mis lecturas del verano - 2016

Hoy, ya en pleno otoño, voy a escribir sobre los libros que he leído este verano, un post que de alguna forma, le debo a Reyes.
He esperado hasta ahora, porque terminé el último libro, de los 10 leídos, en el tren entre Alicante y Valencia, cuando volví de Inglaterra hace una semana. Era el fin del viaje que empezó en Hiscott en un taxi y siguió en avión desde Bristol a Alicante.

Empecé a leer al final de agosto, antes estuve dedicada a disfrutar de mi nieto que había venido a Canet a pasar unos días en casa de los abuelos.

El primer libro fue Caída y auge de Reginald Perrin, de David Nobbs, escrito en 1975. Es un clásico de la comedia británica, en la que el protagonista, Reginald Perrin, decide simular su suicidio para desaparecer y así librarse de su ambiente laboral y familiar; la vida que lleva no le hace feliz, no sabe lo difícil que puede resultar llevar a cabo su plan.
Es muy divertida y eso me animó a leer El regreso de Reginald Perrin, la secuela del anterior, que escribió Nobbs en 1977. Como en la anterior, queda patente la ironía y el humor inglés, pero además permite una reflexión profunda sobre muchos temas que son de actualidad. Ambos recomendables.

Después leí El Castillo de Lesley Este libro es la recopilación de diez relatos satíricos de Jane Austen cuando era adolescente. Tal vez son obras de una Jane demasiado joven, los escribió para entretener a su familia y me ha desilusionado un poco, esperaba más.

A continuación y sin saber que iba a encontrarme, leí El despertar de la señorita Prim de Natalia Sanmartín. Es su primera novela, la publicó en 2013 y me ha sorprendido tanto como me ha cautivado. Una joven profesional llega a un pequeño pueblo de Francia, contratada como bibliotecaria de un enigmático caballero. En este pueblo sus habitantes han decidido vivir como se vivía antes, anhelan el regreso al sentido común y, por lo tanto, a las raíces cristianas de nuestra civilización. Prudencia Prim busca la belleza y el sentido de la vida en las pequeñas cosas. Ante este descubrimiento, investigué en la Internet quién era esta autora y es una joven periodista especializada en economía; sin duda una mujer muy inteligente, tendré que estar atenta cuando publique una segunda novela. Muy recomendable.
Durante la lectura resalté varias frases, la señorita Prim está hablando con “el hombre del sillón” y dice: “ no hace demasiado tiempo, solía pensar que tenía una sensibilidad propia de otro siglo, estaba convencida de que había nacido en el momento equivocado y de que por eso me molestaba tanto la vulgaridad, la fealdad, la falta de delicadeza.” En otro momento dice: “- Antes lo enseñaban en los colegios. Claro que entonces los colegios aún eran un lugar donde los niños aprendían cosas. Hoy en día son fábricas de indisciplina, criaderos de monstruos ignorantes y maleducados.”
En otro capítulo, una de las habitantes del pueblo le dice a Prudencia: “La tradición no tiene edad, niña, es la modernidad lo que envejece.”
Pero no voy a transcribir más citas, esto se alargaría demasiado.

Seguí con otra autora española, que se esconde bajo el pseudónimo de Laura Norton. Sus 2 libros publicados pertenecen al género Chick-lit y aunque no es un género que me guste, me sorprendió el lanzamiento de su segunda novela cuando visité la feria del libro en abril: Gente que viene y bah, estaba en todas las casetas. Entonces decidí “empezar por el principio” y por ello este verano incluí la primera de sus novelas entre mis lecturas; se trata de No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas. Las dos novelas han arrasado en el mercado literario y de la primera ya han hecho una película. Entretenida, disparatada y poco más puedo decir, bueno, que no tengo interés en ir al cine a ver la adaptación cinematográfica, por algo será.

Decidí dejar a los autores, en este caso, a las autoras españolas y puse entre mis manos El jardín a la luz de la luna, de Corina Bomann. De esta misma autora ya había leído La isla de las mariposas que me gustó mucho. Ambas obras pertenecen al género Landscape,  palabra que en español se traduce por paisaje y que se refiere a las novelas que cuentan historias de época, románticas y en escenarios exóticos. En esta ocasión se trata de la historia de un violín que nos transporta a Padang, una ciudad de Indonesia en la isla de Sumatra. Me ha gustado tanto o más que la primera obra de Corina, me ha intrigado, he viajado con la imaginación y me he deleitado con cada uno de sus detalles.  La recomiendo.

Luego escogí la última obra de Donna Leon: Las aguas de la eterna juventud, un nuevo caso para el comisario Brunetti. No me ha defraudado, todas las novelas del Donna Leon, con Brunetti como protagonista, me han gustado mucho, tanto como la maravillosa Venecia escenario de todas ellas.
En el capítulo primero, en la descripción de los personajes que están sentados a una mesa se puede leer: “ ….y por último, un periodista alemán que llevaba años en la ciudad y había adquirido tal punto de cinismo que ya casi era italiano”, me ha hecho gracia la frase.

La siguiente lectura  fue Cubridle el rostro de P. D. James. La primera novela  publicada en 1962 por Phyllis Dorothy James, más conocida como P.D. James, que es considerada una de las damas inglesas de la novela negra, junto a Agatha Christie, Patricia Highsmith y Ruth Rendell. En una casa señorial de la campiña inglesa, es asesinada la joven Sally Jupp que trabaja en ella como criada, el superintendente Adam Dalgliesh, poeta y detective de Scotland Yard, se hace cargo de la investigación. Interesante.

Y de esta misma autora, he leído la última novela que escribió en 2011, La muerte llega a Pemberley. Es un fanfic de Orgullo y Prejuicio.  Seis años después de la boda de Darcy y Elizabeth, en la víspera de un gran baile que anualmente se celebra en Pemberley, sucederá un crimen en las inmediaciones de la mansión. No os cuento nada más, me ha gustado muchísimo; si os gustan los misterios y sois seguidores de Jane Austen os la recomiendo. Me ha impresionado pensar que P.D. James tenía 91 años cuando escribió la novela, su última obra, ya que murió 3 años después.

Y la última obra que he leído, la que terminé en el tren, es un libro de relatos de Jeffrey Archer: En pocas palabras, quince relatos que ponen de manifiesto el ingenio y la elegancia de Archer, un tipo muy interesante, político, novelista, dramaturgo, escritor de literatura infantil, que llego a ser con sólo 29 años el miembro más joven de la Cámara de los Comunes, en 1992 fue nombrado lord y ha llegado a estar encarcelado por perjurio ¿os parece un tipo interesante o no?. He disfrutado con todos los relatos algunos me han parecido demasiado cortos, me han gustado. También os lo recomiendo.
Y por último os dejo una frase del relato decimocuarto, la pronuncia un inglés hablando del patrimonio que se cede al National Trust: "Los franceses nunca han entendido que, para eliminar la aristocracia, los impuestos de herencia son mucho más eficaces que la revolución"

lunes, 10 de octubre de 2016

La Coruña a mis pies

En mi última visita a La Coruña, he podido disfrutar de una de las cosas que más me gusta hacer cuando viajo: callejear por la ciudad; el sol me mostró una ciudad que ya conocía, pero con otra luz.
 Mis ojos se dirigen en todas las direcciones y mirando al suelo se descubren muchas cosas, al mismo tiempo se evitan otras. En Japón, en el suelo de las calles descubrí  arte en las trapas, en La Coruña pude ver lo que podría ser "el catálogo de una fundición".

Estas son las fotos de una Coruña, que es algo más que las galerías de la avenida de La Marina y la Torre de Hércules, que tiene una ciudad vieja con iglesias como la de Santiago y la de Santa María del Campo, mágnificas joyas del románico no tan conocidas, y con edificios modernistas muy interesantes y por muchos ignorados.
* selección de 9 trapas, hice fotos a más de 25 diferentes
** Iglesia de Santiago
*** Iglesia de Santa María del Campo
**** edificios modernistas en la plaza de Lugo


viernes, 17 de junio de 2016

Pick Your Own

En mi último viaje a North Devon he vivido una experiencia muy divertida y nueva para mi: el "Pick Your Own" (PYO) que se puede traducir por “elije tu mismo”.

El lunes por la mañana dijo Lucia: "hoy vamos a recolectar fresas, en Braunton Road he visto el anuncio de un Pick Your Own de fresas".
Y fuimos a la granja Ashford a coger fresas.
Esta forma de recolección de frutas y verduras frescas en el propio campo, es una estrategia de venta muy interesante y divertida, para mí desconocida hasta ahora, pero probablemente en el Reino Unido ha existido desde antiguo, especialmente cuando los agricultores han tenido excedentes de cosecha después de vender al por mayor o tras su propio consumo.
Como toda comercialización directa, tiene ventajas e inconvenientes, pero no es eso lo que me interesa; quería daros a conocer una actividad para hacer en familia, con niños, de esta manera mientras aprenden, se divierten.
Al llegar a la granja cogimos 2 cestillos, los llenamos de fresas (Daniel se comió alguna); al salir pesaron los cestillos (a Daniel no) y pagamos según el peso recolectado.
El "pick your own strawberries" fue iniciado en el Reino Unido por Ted Moult en 1961.
Existen páginas Web como: http://www.pickyourownfarms.org.uk/ que te informan de donde puedes localizar granjas o huertos con PYO cerca de donde te encuentres.
Cada día me gusta más ir a North Devon, por razones obvias y por otras.

- Ted Moult era un agricultor británico que tenía una granja en Derbyshire, que se convirtió en una personalidad de la radio y la televisión participando en concursos.